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carmina5.jpg (21300 bytes)Este manuscrito encontrado en el sur de Baviera, Alemania, contiene alrededor de doscientos poemas y canciones escritos entre los siglos XII y XIII y constitiuyen la más importante y completa colección de poesía lírica en latín medieval.

Canciones moralizadoras y satíricas o de amor, canciones en honor del vino y del juego, así como las religiosas, son los varidos y coloridos temas que clérigos y goliardos - los universitarios de entonces - compusieron, haciendo gala tanto de su erudición como de su desfachatez.

Durísimas y profundas son las sátiras en las que denuncian sin piedad alguna la corrupción de la jerarquía eclesiástica y de los poderosos, lo cual a más de uno le costaría el pellejo.

carmina3.jpg (33329 bytes)Gualterio de Chatillon, nacido en Lille en 1135, universitario de Paris y maestro en Bologna y Roma, es el personaje elegido para recrear la vida imaginaria de un clérigo y sus vicisitudes en la denuncia, la taberna o el amor, junto a sus compañeros de estudio.

Bulla fulminante y Nomen a solemnibus son dos típicas canciones en las que desde un profundo y comprometido cristianismo surge la crítica ácida y desnuda hacia la arbitrariedad y la mentira entronizadas en la jerarquía ecelsiástica del 1200.

En Bache, bene venies todo son loas al vino y su dios. Similar carácter encontramos en In taberna cuando sumus donde en el abismo de la bebida se exaltan los desbordes del juego y se brinda por todos los bebedores, sabios y tontos, santos y heréticos, vivos y muertos, vagabundos y sedentarios, hasta llegar en el paroxismo de la escena a la exclamación: "que sean confundidos quienes nos censuran y sus nombres borrados del libro de los justos".

Ich was ein chint so wogetan es una deliciosa pastourelle escrita en bajo alemán en que la pastora, seducida por un caballero, irónicamente "maldice" al tilo bajo el cual sucumbió a su juego amoroso.

Muy diferente es el carácter de Dulce solum. El clérigo, herido sin piedad por el rayo del amor, sabe que su fortuna es su desgracia: "donde está el amor, está la pena".

Tempus transit gelidum es una delicada descripción del fin del tiempo frío y la llegada de la primavera. Es posible imaginar su melodía enmarcada por el arco ojival de una ventana sobre los jardines del claustro.

Otro carácter adquiere la estación en Clauso cronos que anuncia: "De la prisión bajo cerrojos de Cronos emerge la primavera en la franca sonrisa de Júpiter"

Este espectáculo fue presentado por Languedoc durante el año 2000 y está grabado en un CD que puede ser adquirido por Internet haciendo clic aquí