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Textos: Nestor Saavedra - La Nación l Fotos: Patagonia Digital
 
Verano: una buena temporada
El Bolsón se prepara para una buena temporada de verano. Sobre la ruta 40, más y más aventureros están eligiendo El Bolsón para sus vacaciones, desplazando en sus preferencias las más tradicionales Bariloche y Esquel, que la escoltan por el Norte y el Sur
 
Saben que en este valle glaciario ocupado por el río Quemquemtreu encontrarán una ciudad juvenil, elegida por los amantes de las artes libres, ya que a las conocidas ferias de artesanías se les suman pintores, escultores, músicos, titiriteros, murgueros e integrantes de bandas dispuestos a entregarse a un público que elige un odeón de alternativas con fondo de montañas: la mayor parte de estos simpáticos oferentes de todo tipo de espectáculo se encuentra en la plaza Pagano, al pie del cerro Piltriquitrón.

Subiendo por la falda de esta elevación se obtienen magníficas vistas del valle y la Cordillera desde puntos panorámicos excepcionales. En una caminata de una hora, aproximadamente, se llega al refugio del Club Andino y muy cerca de allí al bosque tallado, que los escultores cincelaron sobre los troncos de lengas que se incendiaron hace ocho años.

Hacia el Oeste, el mirador Cabeza de Indio presenta el valle del río Azul. Esta curiosa formación de piedra, de unos veinte metros de alto, se asemeja al perfil de un nativo, por eso aun algunos mapuches realizan en el lugar algunos ritos privados. Los que quieren más adrenalina en la altura optan por los vuelos en parapente para pilotos avezados o, para disfrutar sin preocuparse, un viaje en tándem.

Otros recorridos interesantes para los amantes del trekking tienen como meta las famosas cascadas de la zona: la de la Virgen, que se ve desde la ruta 40, 14 kilómetros al norte de la ciudad; el salto del Mallín Ahogado, también 14 kilómetros al Norte, pero ingresando por un camino de tierra entre plantaciones de lúpulos y con pozones para bañarse con cuidado, y por último, la cascada Escondida, a sólo un par de kilómetros, ideal para un picnic en un ambiente arbolado y fresco.

Los pescadores también eligen la comarca como punto de partida de las excursiones en busca de las truchas. La temporada abrió el miércoles último y ya muchos han llegado a los lagos Puelo, Epuyén y Cholila como a los ríos vecinos, en busca de las apreciadas y abundantes truchas arco iris y también de alguna marrón y fontinalis. Para hacer rafting se recomiendan, en un grado de dificultad medio, las bajadas por los ríos Azul y Manso, dos de los más codiciados de la Patagonia.

Los amantes del ferrocarril no podrán resistir la tentación de un paseo en La Trochita. Y El Maitén es el punto más cercano, a sólo 40 kilómetros de El Bolsón. El Viejo Expreso Patagónico tiene un servicio turístico entre El Maitén y Desvío Thomae de casi tres horas. También pueden visitarse los talleres ferroviarios en El Maitén, con su pequeño museo, tan chico y querido como la trocha de 75 centímetros de este ferrocarril único en el mundo.

Todo en El Bolsón es naturaleza viva. Hay mucho para aprovechar y mucho más aún para descubrir.

Néstor Saavedra
Diario La Nación
Domingo 5 de noviembre de 2006