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Concierto del Coro de Cámara de El Bolsón
El sábado, a las 21.30, en la Parroquia Ntra. Sra. de Luján
 
Lux Aeterna
El Coro de Cámara de El Bolsón presenta Lux Aeterna (Concierto Coral). Participará Diego Diaz (cello) como músico invitado.

Interpretaremos obras de John Rutter, Edward Elgar, Cesar Franck, Andrew Lloyd Weber y Maurice Durufle.

La cita es el sábado 28 de noviembre de 2009 a las 21:30 hs en la Parroquia Ntra. Sra. de Luján - El Bolsón. El valor de la entrada es de $ 30.- y pueden adquirirse con anticipación en Veterinaria Patagónica - Sarmiento 3097

Programa
• The Lord bless you and keep you - John Rutter
• Requiem - I. Requiem Aeternam - John Rutter
• Ave Verum - Edward Elgar
• Ave Maria - Edward Elgar
• What Sweeter Music - John Rutter
• Domine non Secundum - Cesar Franck
• A Gaelic Blessing - John Rutter
• Requiem - III. Pie Jesu - John Rutter
• Pie jesu - Maurice Durufle
• Pie Jesu - Andrew Lloyd Weber
• Dextera Domini - Cesar Franck
• Requiem - VII. Lux Aeterna - John Rutter

Más información: www.corocamaraelbolson.com.ar

25 aniversario

Aunar voluntades es tal vez una de las tareas más arduas que el hombre lleva a cabo. Mucho más que la suma de individualidades, hallar el deseo coincidente y lograr luego una acción conjunta que lo realice, es un esfuerzo tan enorme, como sencillo parece. Pero así como difícil, es igualmente grato, pues el ejercicio de olvidarse de uno y fundirse en el grupo ayuda a comprender la verdadera esencia humana. Porque así como las hormigas o las golondrinas, los hombres y las mujeres somos bichos sociales, y nuestro mundo, éste que cada día nos construimos, es más hermoso cada vez que logramos que sea de todos.

Algo de eso ocurre, sin duda, cuando el maestro levanta sus manos. Todo está dispuesto, todo en su punto, y con un gesto preciso y fugaz detiene el compás por un instante antes del comienzo. En ese segundo, en ese siglo, cuando la respiración se contiene y el pecho redobla sus miedos, esas manos enlazan los alientos formando una rienda en la cual ya nadie es uno. Lo que ocurre después, al soltarla, es un arrebato de emoción maravilloso e indescriptible, que ha acompañado a los hombres desde el primer día en que pisaron este planeta. Es su reflejo y también su anhelo; de todas sus creaciones, quizás la más hermosa: La Música.

Los que cantamos en coros o lo hemos hecho, aunque fuera por una única vez, sabemos que estas cosas no pueden explicarse con palabras, pero estamos seguros que al cantar, todo eso que sentimos vivirá para siempre en esos sonidos, en nuestras notas, y sabemos que quien lo escucha lo siente de igual modo, y eso es suficiente.

Veinticinco años son muchos al mirar hacia atrás, pero nada hacia adelante. Como un concierto que termina, nos han dejado un sabor hermoso pero siempre escaso. Y por eso no tenemos más que agradecer una vez más. Agradecer a todos los que han pasado por estas cuerdas, a todos los que tanto han dejado, y a aquellos que aún siguen dando. A todo nuestro hermoso pueblo, nuestros vecinos, que año tras año nos han apoyado, nos han aplaudido y nos han sostenido con su aporte permanente y su cariño inclaudicable; y a todos los coros y los músicos que nos han acompañado y lo seguirán haciendo.

Y por eso, por todo eso, estamos aquí nuevamente, tan sólo esperando, ansiosos, que esas manos vuelvan a alzarse una vez más.