Introducida en los ríos y loagos de la región hace más de un siglo, la trucha se ha convertido no sólo en un atractivo deportivo para los amantes de la pesca sino que es además una de las princiales atributos de la gastronomía patagónica.
El Bolsón cuenta con criaderos de truchas Arco Iiris, que ofrecen interesantes visitas guiadas en las que se puede apreciar sus etapas de crecimiento, y que ofrecen además productos frescos y de gran calidad. |